La Unesco, durante su Conferencia General realizada en noviembre del año 2011, proclamó el 30 de abril, como el Día Internacional del Jazz, cuya jornada tiene como propósito sensibilizar al público sobre las virtudes de la música Jazz, considerada herramienta educativa y propulsor de la paz, la unidad, el díálogo y la cooperación entre los pueblos.

Entre los muchos intentos de delimitar y describir el complejo fenómeno del jazz, el crítico y estudioso alemán Joachim-Ernst Berendt, en su obra clásica El jazz: de Nueva Orleans al jazz rock, señala:

”El jazz es una forma de arte musical que se originó en los Estados Unidos mediante la confrontación de los negros con la música europea. La instrumentación, melodía y armonía del jazz se derivan principalmente de la tradición musical de Occidente. El ritmo, el fraseo y la producción de sonido, y los elementos de armonía de blues se derivan de la música africana y del concepto musical de los afroamericanos”.
El mismo autor continúa describiendo tres elementos básicos que distinguen el jazz de la música clásica europea:

Una cualidad rítmica especial conocida como swing.
El papel de la improvisación.
Un sonido y un fraseo que reflejan la personalidad de los músicos ejecutante.

A lo largo de su historia, el jazz ha pasado de ser una simple música de baile popular a una forma de arte reconocida en todo el mundo.
El jazz es una forma de música negra, en la que los afroamericanos han sido sus mayores innovadores y sus más notables representantes.

La primera grabación de jazz se efectuó en 1917, pero la música existía por lo menos en su estado inicial desde hacía más de 20 años. Influenciado por la música clásica, marchas, spirituals, work songs, ragtime, blues y la música popular de la época, el jazz ya era una forma particular de música cuando comenzó su documentación.

Puesto que el cornetista Buddy Bolden, el primer músico famoso en ser considerado jazzista, formó su banda en 1895, se podría usar ésa como una fecha simbólica del nacimiento del jazz. Durante las próximas dos décadas no existe documentación del jazz, si bien se sabe que progresó a pasos lentos. Freddie Keppard sucedió a Bolden como el cornetista de más prestigio de Nueva Orleans, pero fue rápidamente superado por King Oliver. Aunque algunos músicos de Nueva Orleans viajaron al norte, el jazz se mantuvo estrictamente como una expresión musical típica de Nueva Orleans hasta la primera guerra mundial.

De ahí a nuestros días, donde este estilo musical ha traspasado todas las fronteras imaginables, tanto en los ritmos y virtuosismos de cada uno de sus exponentes, cómo de los seguidores fanáticos que tiene en el mundo.

El JAZZ siempre está cambiando, es uno de los estilos musicales más eclécticos y a la vez de los más puros.

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