En Facturation por Diego F. Hernández

Catana, en formato íntimo

El músico y poeta Carlos García (Los Llanos de Aridane, 1963) activó hace décadas su rol artístico de Carlos Catana. El artista con alma de poeta y corazón de rock and roll sigue firme a su compromiso con la música. Con intermitencias, Catana ha pasado toda su vida cocinando canciones en distintos formatos y en proyectos dispares. Ya lo hizo con Facies, enarbolando la vanguardia en los primeros años 80 en la isla de La Palma, y con envites posteriores con los que ha forjado una historia de idas y venidas que quedan retratadas en bandas y trabajos de Paraíso Animal o Eso Es, y otros en solitario como Bota de Actor. Este último proyecto con el que recopiló y grabó versos del poeta Domingo Acosta Guión, producido por Miguel Pérez, y otros en solitario como Carlos Catana y con el título de Escrito en la piedra, entre otras grabaciones, permitió al artista de La Palma ampliar las formas de su música más allá del rock al que siempre ha estado pegado.

542876_10208936910686162_3684945470920019332_nEl nuevo trabajo de Catana llega con el título de Catana Dos. Un trabajo junto a la pianista Margarita Galván, instrumentista formada en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, profesora de piano en la Escuela Insular de Música de La Palma, e integrante del Trío Confluencias, que resitúa el universo del artista palmero en unas coordenadas bien distintas a lo que ha venido haciendo hasta la fecha. Doce temas compuestos con arreglos musicales de Margarita Galván que fluyen uno tras otro sin más instrumentación que el piano y la voz y armónica de Catana. El disco fue grabado, mezclado y masterizado en Guamasa Estudios por Ayoze Hernández, y ha sido licenciado por el sello tinerfeño Los 80 Pasan Factura, y en los distintos conciertos que se han celebrado hasta la fecha, este Catana Dos se revela como un diálogo a voz y piano, donde Carlos Catana recorre otra vez el surco de Jim Morrison, Leonard Cohen, Tom Waits o Nick Cave, haciendo aflorar ese animal poético que se coloca al lado de buena parte de los músicos que venera.

17620566_10208915604593523_4174701009236207191_o“Perdí mi tiempo en soñar un imposible, señora / Perdí mi tiempo, y ahora es tarde para llegar…”, canta Carlos Catana en Perdí mi tiempo, la pieza que abre el disco, un texto de Domingo Acosta Guión, y que invita al oyente a dejarse llevar de mano de Margarita Galván, que da cuenta de su notable técnica pianística en todas y cada una de los doces cortes que se incluyen en Catana Dos.No olvida Catana en este disco el compromiso que adquirió tiempo atrás acerca de los poesía construída en su isla natal. Y fruto de ello, cabalga sobre el verso de Leocadio Ortega en Canción para Leocadio Ortega; y en el fascinante universo de Félix Francisco Casanova, de quien recupera aquí Mi ojo de largas melenas. De Domingo Acosta Guión, otro de los poetas con los que Catana comparte viaje, incluye la citada Perdí mi tiempo, ¿…, y Noctívaga; de Severo Martín Cruz, cuya otra trabajó junto al malogrado músico y productor Bis González, recupera en este formato Amores. Y entre esta colección de canciones de verbo ajeno, incluye A la que no fue, con texto de Juvenal Martíín Casañas. Completan el repertorio obras de autoría compartida entre Catana y Galván como El retrovisor, Los versos que se esconden detrás de las miradas, Susurra Cohen, y una nueva lectura de Escrito en la piedra.

 

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