En Tejeda el fruto más característico que nace en su tierra fértil da nombre a sus principales fiestas: Las Fiestas del Almendro en Flor. Tienen lugar durante las dos primeras semanas del mes de febrero cada año y fueron organizadas en sus orígenes por los jóvenes del municipio, celebrándose su primera edición en 1970.

Creadas primordialmente para conservar y difundir aspectos de la cultura y la tradición propias del municipio y de la isla, en ellas se da cita lo más representativo del folklore canario: la música tradicional, el baile, artesanía, los deportes autóctonos, ferias de ganado y agrarias y una demostración de faenas típicas que hacen las delicias, tanto de los habitantes cómo de los miles de visitantes que en estas fechas quieren disfrutar de uno de los pueblos más bonitos de Gran Canaria.

Historia:

Una vez finalizado el período de las monarquías con los guanartematos, en la isla se instauró un sistema feudal que la dividió en diferentes “estados”, al frente de cada uno de los cuales se encontraba un caudillo. Tejeda se encontraba gobernada por Texeda, de donde se cree que proviene su nombre.

Por esta razón, nos podemos encontrar en el Roque Bentayga, monumento natural de Tejeda, con diferentes yacimientos arqueológicos, entre los que se cuenta un Almogarén. Todos estos vestigios permiten pensar que antes de la conquista esta zona aglutinó a una población numerosa.
Los conquistadores de Gran Canaria, tras llegar a esta zona interior de la Isla, iniciaron el repartimiento de tierras y aguas. Tras finalizar el proceso de conquista, a mediados del siglo XVIII, en Tejeda ya se superó la cifra de un millar de habitantes. Sin embargo, la zona de Tejeda estaba lejos y mal comunicada con respecto a los centros administrativos y económicos, por lo que vivir en esta zona presentaba ciertos inconvenientes. Así, a principios del siglo XVII, la lejanía obligó a dotar a Tejeda de un cura propio, y convertir la ermita en Parroquia nuclear de una gran parte de la zona occidental; de las cumbres y medianías de Gran Canaria.

Durante los siglos XVI y XVII la base económica de esta zona se sustentaba sobre tres pilares, la agricultura, en la que destacaban los cultivos de trigo, maíz y la papa, la ganadería, con el ganado ovino y caprino y la explotación del bosque. Gracias a la riqueza hidráulica que presentaba esta zona, la masa forestal era importante, por lo que parte de las tierras de esta comarca permanecía aún en manos de la Corona.
En los siglos XVIII y XIX se llevan a cabo roturaciones ilegales. Esto es consecuencia de la necesidad cada vez mayor de conseguir terrenos de cultivo debido, principalmente, a un aumento de la población.

http://www.tejeda.es/

¿Quieres tener nuestra revista mensual en versión digital ISSUU y estar informado de todas las noticias que publicamos?:
SUSCRÍBETE  AQUÍ.

Comparte Cultura
¡¡No te pierdas!!