Las Palmas de Gran Canaria: Fiestas Fundacionales desde el 24 de Junio 1478.

Las Palmas de Gran Canaria, con más de cinco siglos años de historia, fue en su nacimiento un campamento militar, -desde el que se inició la conquista de Gran Canaria- más que una urbe. Juan Rejón, capitán de la Corona de Castilla, inicia la conquista.
La encarnizada guerra por la defensa de su tierra de los aborígenes, causó un gran número de vidas, con una duración de cinco años interminables de luchas sangrientas. Los aborígenes carecían de medios suficientes para defenderse frente a los ejércitos mandados por los Reyes Católicos. Aun así, la resistencia fue feroz. El final de la conquista llegaría en 1483, con la incorporación de la isla a la Corona de Castilla por parte de Pedro de Vera, quien logró el sometimiento de los aborígenes de Gáldar en la zona noroeste de la isla.
El 24 de junio de 1478 es la fecha registrada de fundación de la capital de la isla de Gran Canaria. En poco tiempo, la ciudad pasó de bastión militar, a villa repleta de vida. Donde hoy se encuentra la Ermita de San Antonio Abad y el Museo de la Casa de Colón, los castellanos comenzaron a instalarse paulatinamente.
El Real de Las Palmas, ahora Barrio de Vegueta, levantado en la margen derecha del barranco Guiniguada, fue el primer centro urbano ultramarino de Europa y sirvió como ejemplo para crear centenares de ciudades en América, desde la Patagonia a Estados Unidos.
Cuando finalizó la conquista de la Isla, seis años después, se inició la colonización con el reparto de tierras entre los colonizadores españoles, la introducción de la caña y la fabricación de azúcar destinada a los mercados europeos, fueron sus primeros negocios. Es este cultivo, importado de latinoamérica, el  impulsor económico, demográfico y urbanístico más importante de la ciudad. Consiguen dar el salto al otro lado del Guiniguada y da lugar a la formación de Triana. Este barrio, desde sus comienzos, fué parte importante para el comercio, ya que en el actual Parque de San Telmo, se ubicó el primer puerto.
Prueba de la importancia que fue adquiriendo la ciudad es la escala que realizó Cristóbal Colón en agosto de 1492 para efectuar unas reparaciones en la carabela Pinta y  La Niña, antes de partir hacia La Gomera. Siendo esta la penúltima escala antes del descubrimiento de América.
Durante siglos, la capital grancanaria se limitó a una y otra zona, debido a las murallas que sirvieron para su defensa ante la multitud de ataques piráticos que padeció en los siglos XVI y XVII. Así, mientras en octubre de 1595 las milicias de canarios rechazaron la embestida de 27 navíos capitaneados por los británicos John Hawkins y Francis Drake; en junio de 1599, los holandeses, al mando de Van der Does, protagonizaron uno de los episodios más trágicos de nuestra historia, con el saqueo y el incendio de las edificaciones más representativas.

La industria de la cochinilla y la construcción del nuevo puerto en el siglo XIX sacaron a la urbe del empobecimiento de siglos anteriores.
A continuación se comienza a extender la vida hacia la bahía de La Isleta, hacia donde está actualmente el actual Puerto de La Luz, cuya construcción en 1883 ayudó a la modernización de la ciudad.

Gracias al Puerto, por donde han llegado visitantes de todos los rincones del Globo, nuestra capital, Las Palmas de Gran Canaria, sus gentes y sus rincones respiran amabilidad y cultura. Muchos de estos visitantes que venían de paso han sentido el amor por esta tierra, llegando asentarse desde aquellos tiempos. Por esto, nuestras calles, nuestros barrios y pueblos de toda Gran Canaria se puede observar el crisol de razas que conviven la paleta cultural que nos hace ser una urbe cosmopolita.

En 1927, un Real Decreto de la dictadura de Miguel Primo de Rivera puso fin a la Provincia de Canarias, naciendo así las nuevas provincias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.
Las Palmas de Gran Canaria se convirtió en capital de esta última, que integró a las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.

Según la Universidad de Syracuse, Las Palmas de Gran Canaria es la ciudad con el mejor clima del mundo. Este estudio, publicado en 1996, analizó 600 ciudades que son famosas por ser destino turístico frecuentado por miles de personas. Se basa en variables climáticas como la temperatura media anual, que en la capital grancanaria es de 22 °C. A este espléndido clima contribuye el hecho de que la ciudad se extienda linealmente entre dos franjas costeras (por un lado, el eje Avenida Marítima/Playa de Las Alcaravaneras; por otro, la Playa de las Canteras): la doble brisa que se recibe de ambas permite una mejor limpieza de la contaminación y una mayor refrigeración ambiental.

Fotos + Info: www.laspalmasgc.es

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